Almacenamiento de productos químicos en depósitos de plástico: PP, PE y PVDF
Cuando se trata de guardar productos químicos de forma segura y eficaz, el material lo decide todo. Ofrecemos varios plásticos que encajan bien en la construcción de depósitos; entre los más usados están el polipropileno (PP-H), el polietileno (PE-HD) y el fluoruro de polivinilideno (PVDF). ¿Pero cuál encaja mejor en su caso?
El polipropileno, abreviado normalmente PP-H, es una elección excelente para guardar ácidos y otros productos químicos que exigen una alta resistencia a la corrosión. Es un material recio y duradero. Para almacenar ácido clorhídrico o ácido nítrico, por ejemplo, el PP-H va muy bien.
El polietileno, o PE-HD, es otro material habitual en la construcción de depósitos. Encaja bien para almacenamiento general, como agua o aceite. El PE-HD es un material tenaz y duradero. Ahora bien, para productos químicos más agresivos, como el cloro o el bromo, conviene mirar otro material.
El PVDF, o fluoruro de polivinilideno, es un material con una resistencia altísima a los productos químicos agresivos. Es a la vez recio y resistente a la corrosión. Por eso el PVDF encaja para almacenar productos químicos que exigen lo máximo en resistencia, como el cloro o el bromo.
¿Cómo se elige el material y cómo se calcula el espesor de pared adecuado? Son preguntas importantes. El espesor de pared es lo que garantiza que el depósito aguante la presión a la que va a estar sometido.
Cálculo del espesor de pared
Para calcular el espesor de pared hay que saber qué producto químico se va a guardar y qué presión va a soportar el depósito. El material elegido también cuenta. Por ejemplo, un espesor de pared de 10 mm en PP-H puede bastar para almacenar agua a temperatura ambiente. Para un producto químico más agresivo, como el cloro, puede hacer falta un espesor de 15 mm o más.
Otro punto importante en la construcción de depósitos de plástico es la soldadura. Es el proceso con el que se unen dos o más piezas de plástico para formar una estructura mayor. Al soldar plástico hay que usar el equipo y la técnica correctos para conseguir una unión fuerte y resistente a la corrosión.
Soldadura e inspección
Recomendamos combinar la soldadura mecánica y la térmica para conseguir una unión fuerte y resistente a la corrosión. También es importante inspeccionar el depósito con regularidad para asegurarse de que sigue en buen estado. La inspección debe incluir el espesor de pared, las uniones soldadas y otras zonas críticas.
Frente al acero inoxidable, los depósitos de plástico tienen varias ventajas. Pesan menos, resisten mejor la corrosión y son más flexibles. Además suelen salir más económicos, porque piden menos mantenimiento y menos reparaciones.
¿Quiere saber más sobre nuestros materiales plásticos y su uso en la construcción de depósitos? Póngase en contacto con nosotros: le ayudamos a elegir el material adecuado.
Almacenamiento de productos químicos en tanques de plástico: PP, PE y PVDF