Tolerancias en plástico: lo que hay que saber antes de pedir
El plástico no cumple las mismas tolerancias que el metal. Esto es lo que conviene tener en cuenta para que las medidas salgan bien desde el principio. Si cuenta con cómo se comporta el plástico, se ahorra errores caros y acaba con una pieza que funciona de verdad.
El plástico no es metal
Al pedir una pieza mecanizada en plástico, hay que recordar que el plástico se comporta de otra manera que el metal. Se dilata y se contrae más con los cambios de temperatura, absorbe humedad en distinta medida y tiene menos rigidez.
Por eso no siempre se pueden usar en plástico las mismas tolerancias que en metal. Una tolerancia razonable en aluminio puede ser difícil o cara de conseguir en plástico. Es mejor contar con las propiedades del plástico y ajustar las tolerancias a la función que tiene la pieza.
Un fallo habitual es diseñar la pieza con tolerancias de metal y luego pedirla en plástico. El resultado suele ser un mecanizado caro, mucho rechazo y una pieza que sigue sin funcionar en servicio.
La temperatura y la humedad mueven las medidas
La mayoría de los plásticos tienen un coeficiente de dilatación lineal varias veces mayor que el del acero. Una pieza que encaja perfecta a 20 °C puede quedar grande o pequeña a 60 °C. Eso importa sobre todo en los ajustes entre plástico y metal.
PA6 absorbe humedad y se puede hinchar. Si necesita una estabilidad dimensional alta en ambiente húmedo, el POM C o el PEEK pueden ser mejores alternativas. Para exteriores, cuente además con la luz UV y con las variaciones de temperatura.
Cuando tome medidas, indique siempre a qué temperatura se ha medido la pieza. Una pieza medida justo después de mecanizar puede seguir caliente y dar medidas equivocadas.
Acertar desde el principio
Defina siempre las medidas y las tolerancias según cómo se va a usar la pieza. Indique la temperatura de medición si la precisión importa. Deje claro qué acabado superficial y qué mecanizado hacen falta.
Una pieza que va a ir prensada en un soporte metálico no necesita la misma precisión absoluta que una pieza que va a girar con un juego pequeño. Ajustando las tolerancias a la función consigue la calidad correcta al precio correcto.
Hable con su proveedor pronto. Un proveedor de plásticos con experiencia le puede decir qué tolerancias son razonables para el material elegido y para el mecanizado previsto.
Trampas habituales
Un problema frecuente es no contar con el acondicionamiento con humedad. El nylon sin acondicionar puede ser frágil y quedar con tolerancias más apretadas de lo esperado. Otra trampa es dar por hecho que una pieza de plástico aguanta la misma carga que la equivalente en metal.
Evite también pedir acabados superficiales más finos de lo necesario. Un acabado muy fino sube el tiempo de mecanizado y el coste, y no siempre aporta nada a la función.
Siguientes pasos
¿Quiere saber más sobre tolerancias y ajuste de medidas? Lea nuestra guía de tolerancias, use VisualCutter para medidas exactas, o contacte con nosotros para que le asesoremos.
Ejemplos de tolerancias razonables
Para una pieza torneada en plástico de 50 mm de diámetro, una tolerancia general razonable puede ser de ±0,2 mm. Para un ajuste a presión entre plástico y metal puede hacer falta apretar más la tolerancia, pero entonces hay que contar con la humedad y con la temperatura.
En PA6 colado de dimensiones grandes puede hacer falta abrir las tolerancias por las tensiones internas. Hable con su proveedor sobre qué tolerancias son realistas para su material y sus medidas.
Herramienta y parámetros de corte
La herramienta y los parámetros de corte correctos afectan tanto a la calidad de la superficie como a la precisión de las medidas. Una herramienta afilada y con la geometría correcta corta más limpio y genera menos calor. En plásticos blandos como el PE-HD, no conviene usar velocidades de corte demasiado altas, porque el material se puede fundir.
En plásticos duros como el POM y el PA6 hacen falta herramienta afilada y buena refrigeración. Al roscar, elija el perfil de rosca y la clase de tolerancia adecuados para que el ajuste salga bien.
Cómo indicar las tolerancias
Para que el resultado salga bien, indique siempre las tolerancias con claridad en el plano o en el pedido. Diga qué norma se aplica, por ejemplo ISO 2768, y si las tolerancias se refieren a medidas sueltas o a la pieza entera.
Tenga en cuenta que el plástico se dilata y se contrae más que el metal con la temperatura y con la humedad. Por eso puede ser sensato indicar tolerancias distintas en distintas direcciones, o indicar las condiciones de medición. Una medida tomada a 23 grados y con un 50 por ciento de humedad relativa puede no coincidir con la misma medida en la nave de producción.
Si no tiene planos técnicos, puede enviarnos una pieza o una muestra para que la midamos. Así las tolerancias quedan bien desde el principio.
Tolerancias realistas y medidas bien indicadas
Las tolerancias en plástico exigen entender el material, el proceso y el entorno. Sea realista con la precisión, indique medidas claras y comente cualquier duda con el fabricante.
Con la preparación correcta recibirá una pieza que encaja con el resto sin tener que retocarla después.
Preguntas frecuentes
¿Puede el plástico mantener las mismas tolerancias que el metal? Por lo general, no. El plástico se mueve más con la temperatura y con la humedad, y eso hace más difícil conseguir tolerancias apretadas.
¿Qué norma se aplica a las tolerancias en plástico? La ISO 2768 es la habitual, pero para algunas aplicaciones hay normas propias del sector.
¿Cómo se miden las tolerancias en plástico? Mida a temperatura y humedad constantes, mejor después de que la pieza se haya aclimatado al ambiente del local.
Tolerancias en plástico: lo que debes saber antes de pedir