¿Qué problema resuelven los tanques de plástico?
Los tanques metálicos se oxidan, requieren revestimientos protectores y cimentaciones pesadas. El plástico los sustituye por un material que resiste ácidos, álcalis y soluciones salinas, y que puede formarse y soldarse en recipientes completos sin juntas ni costuras que fuguen.
¿Qué materiales encajan y por qué?
La elección depende del líquido, la temperatura y si se requiere contacto alimentario. Las opciones más comunes son:
- PP (polipropileno) – opción rentable para ácidos, álcalis y muchas sales. Fácil de soldar y dimensionalmente estable.
- PE-HD (polietileno) – resiste muchos químicos y es apto para contacto alimentario. Resistente al impacto y ligero.
- PVDF – para químicos agresivos y temperaturas más altas donde el PP y el PE no son suficientes.
Aplicaciones típicas
- Tanques de proceso y almacenamiento de químicos
- Baños de galvanizado y tratamiento de superficies
- Desalinización, tratamiento de aguas y depuradoras
- Recipientes alimentarios y tanques de fermentación
- Lavadores y conductos de ventilación
Ventajas del plástico frente al metal
- Resistencia química sin tratamiento superficial ni protección anticorrosión
- Bajo peso – más fácil transporte, instalación y soporte
- Puede soldarse en construcciones estancas sin juntas
- Aislante eléctrico y libre de chispas
- Larga vida útil con mantenimiento mínimo